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Gente Rara, el espacio gastronómico que abre en mitad de una pandemia

Un antiguo taller del barrio Jesús de Zaragoza acoge hoy uno de los restaurantes más vanguardistas de toda la ciudad. Gente Rara, un proyecto que nace en mitad de una pandemia mundial y que llega pisando fuerte. Sofía Sanz y Cristian Palacio son los artífices de esta idea. El matrimonio busca crear cocina de vanguardia con unos objetivos claros: “Queremos que prime la calidad, la innovación y la sostenibilidad por encima de todo”.

Tras una brillante trayectoria culinaria en la que se han topado con cocineros de la talla de David Boldova o Pedro Subijana, vuelven a la ciudad que los vio crecer para ofrecer un sinfín de experiencias a todo aquel que quiera visitar sus instalaciones. Y es que, aunque este restaurante, como tantos otros, está cerrado por las medidas sanitarias, el entusiasmo y la valentía de estos dos jóvenes emprendedores hace que el tiempo cerrados se transforme en nuevas ideas para ofrecer a su clientela.

¿Por qué el nombre Gente Rara?

Tiene en sí mismo tres connotaciones diferentes. Todo empezó porque cuando creamos la empresa, Ferrán Adrià dijo una frase que nos chocó… En una entrevista le preguntaron por qué hacía comida rara, él respondió que no, que no elaboraba comida rara, que la gente era rara. De ahí nace el nombre. Hoy en día se ha trasladado más a que dos personas que tenían un trabajo estable lo dejan y montan un negocio en mitad de una pandemia… Hay que ser gente rara – bromea – Y por último buscábamos crear un espacio que se saliera de lo habitual, jugar con las rarezas.



¿Cómo surge la idea de montar un restaurante en un antiguo taller?

Nosotros lo que teníamos claro es que queríamos un espacio muy grande para dar de comer a muy pocas personas, queríamos poder manejar a la gente por dentro de los espacios que teníamos y poderlos llevar de un sitio a otro, que no fuera el hecho de sentarse en la mesa y comer. Queríamos que la gente viviera una experiencia en diferentes espacios. Encontramos el taller y nos gustó el concepto industrial, además le favorece la situación céntrica.

¿Qué nos ofrece Gente Rara?

Intentamos hacer alta cocina, pero que sea una cocina honesta, una cocina sensata. La idea es que prueben una gran cantidad de bocados, que al final en nuestra cocina prima la calidad, la innovación y la sostenibilidad. Intentamos trabajar de la mano con este concepto aplicado a la alta gastronomía.

“Intentando sobrevivir como se puede”, es la situación a la que se enfrentan ahora, explica Cristian. También anhela un apoyo económico que les ayude a sobrevivir en el futuro y pide que la contundencia con la que se ha obligado a cerrar al sector de la hostelería sea proporcional a la envergadura de las ayudas que reciban.

No es la mejor solución, añade Palacio, pero sí que se plantean hacer envíos a domicilio si la situación no mejora. “Somos conscientes también de la imposibilidad de hacer esto en un restaurante de experiencias. Nuestro perfil de negocio no entra dentro del marco de comida a domicilio. Aunque no sea lo que nos planteábamos, si no se puede, habrá que rehacer el plan de negocio para sobrevivir”, concluye el chef.

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