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Marcos de feminidad con Hugo Lázaro

El ingeniero de diseño y artista zaragozano expone sus últimas láminas de inspiración surrealista en la cafetería Koalalumpur

“Si empezase de cero, si me quitasen todo lo que tengo, ¿qué podría aportar?” La pregunta metafísica, de quiz de noches de copa y juego, llevó a Hugo Lázaro (Zaragoza, 1996) a plantearse la pintura como aspiración, actividad soñada y (no elegida) por eso de las salidas y la máquina del dinero. No obstante, la carrera, Ingeniería de Diseño Industrial –que aportaba algo más de futuro y estabilidad– fue la que le hizo replantearse rescatar los garabatos que pintarrajeaba desde pequeño y le impulsó a aprender a dibujar “bien”.

Cyberpunk 1.0c

La Idea del Bien se encuentra -para él, y no para Platón- en los rasgos faciales, hasta el punto de haberlos centrado de manera exclusiva en los femeninos. Más allá del atractivo que le generan, le mueve la motivación y el descubrimiento ininterrumpidos. “Primero me quiero enfocar en algo y dominarlo. Ahora estoy avanzando con las manos, el tronco y no descarto introducir más elementos, aportar un valor extra con simbología o surrealismo”, comenta en una nota de voz; de voz contundente, de palabras meditadas, delineadas con el mismo trazo fino con el que detalla sus retratos.

Hoc lugebit

Soñante constante de estar soñando, los sueños lúcidos también han contribuido a desarrollar su habilidad (la que le salvaría en caso de orfandad material) y, como un discípulo de Dalí y el extrañamiento, trata de explorar su subconsciente de tal forma que pueda recrear a los figurantes de sus visiones. En sus últimas láminas, que ahora expone en la cafetería Koalalumpur (y que podrán disfrutarse hasta este sábado 1 de mayo), los rostros significativos dominan el centro de su obra.



Las sombras en la penumbra, las miradas penetrantes, el contorno de labios propensos a la lascivia, el cyberpunk dorado de una Charlize Theron se vende -limitado, a tamaño A4, en papel- en su página web, pero se niega a limitarse a las cuatro paredes de un solo establecimiento. Brindemos por una futura exposición en A Flama y más sueños lúcidos.

Cyberpunk 2.0z

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